En el último fin de semana de junio, se celebra la Romería de Faraján. Esta trasciende de hace unos diez años, cuando una serie de personas organizan para hacer el camino acompañando a la virgen nuestra señora del rosario desde de la iglesia de Faraján, hasta la otra orilla del río junto a la desembocadura del arroyo Guarrin.
Este año para las diez de la mañana, la organización servia el desayuno andaluz a los romeros en la plaza procediendo el cura a una misa rociera a puertas abiertas.
El camino, es llevada a hombros por mujeres hasta las cruces, donde la implantan en su carroza.
Camino abajo la mayoría de la gentes van andando cantando riendo, yo lo hago desde el furgón: “Carpintería San José”. Ellos han preparado un bidón de sangría para ofrecérsela a los peregrinos.
Solo cruzar el río en esa espesa chopalea da una tupida sombra que invita a quedarse. Una vez allí, la gente se hace de su familias o amigos y abren las mochilas de comida y bebidas.
De mientras que la organización nos va atender con una comida campestre: pollo frito y patatas, muy rico por cierto, receta María Jiménez y Rafael, todo ello es animado por una orquesta que ya podéis imaginarse como terminamos.
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¿Otra fiestorra? no pensais mas que en comer y beber, si no fuera por el santoral la vida sería aburridisima, me alegro de que lo pasais bien. Un abrazo Paco que esperea ocupar un sitio en los bancos de la plaza, saluda a todos.
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