viernes, 15 de enero de 2010

Rutinas del paseante


Esta mañana salgo de casa a mi paseo rutinario, carretera Alpandeire, cada tres pasos marco con la vara el borde del asfalto. A solo tres curvas apoyo un pie sobre un malecón y alzo la cabeza dando el viso al Valle del Genal con esa calma que la amiga naturaleza nos invita a meditar. Continuo andando y pensando en lo monótono que son los días, lo penoso que seria ganarse la vida en estos terrenos por la poca rentabilidad que desde hace décadas vienen ofreciendo de gente que se fue del pueblo … así hasta el alto del puerto que me encuentro con los andantes del pueblo vecino. También con las pocas ambiciones y la misma rutina que si apenas hayan pasado tres coches las muchas casas vacías de los pueblos …etc. de vuelta al pueblo todo lo que había pensado era vano al presentir de nuevo mi pueblo una ventana de optimismo se abrió, será la querencia, la tranquilidad que necesito, o lo fácil que se vive, pues aquí nací, crecí y vivo otra tranquilidad mejor no nacería.
Vivir hoy en los pueblos es un privilegio sobretodo para nosotros los dependientes. Aquí en Faraján como en muchos pueblos las casas son muy acomodadas. Hoy en día con unas políticas sociales que tenemos estamos amparados físicamente y económicamente los dependientes, podrá ser criticado o politizado pero es evidente que vivimos mejorablemente bien.

2 comentarios:

  1. Muy bien Juan, yo también pienso que las políticas sociales deben de ser un pilar fundamental en cualquier sociedad. Además es muy gratificante ver como amigos agradecen a través de su blog este tipo de leyes o su satisfacción hacia ellas: Ley de la dependencia. Mi madre también me comenta a menudo que está super contenta con dicha ley. Muchas mañanas la veo super feliz, cuando día a día y mañana a mañana las mujeres que vienen a asistirla, la cuidan, la miman, le ayudan a lavarse, rien con ella... Es como si fuera una explosión de sentimientos. Yo también estoy muy agradecido a la L. Dependencia.

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  2. Muy bien Juan, como apoyo totalmente la opinión de Rogelio sobre la Ley de Dependencian pasaré a comentar tu paseo, es emocionante ver como te deleitas con dichos paseos, se diría que hueles, acaricias, retozas con el campo y lsorprenderte para quién conoce tu discapacidad que lo ves y te recreas con el paisaje,. un abrazo Paco

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